La nueva situación económica nacional -internacional, y cómo afecta a tu empresa

 

 

Nos encontramos ante una situación, tanto a nivel internacional como a nivel local, en la que muchos factores están jugando a la vez para conseguir que las amenazas para nuestras empresas puedan ser incluso más importantes que en la pasada crisis financiera. Pero la buena noticia es: que donde aparecen amenazas, también aparecen oportunidades.

A nivel internacional, tenemos en ciernes la posible subida de tipos FED, la desaceleración de la economía China, la posible subida del barril de petróleo, y la caída global de beneficios de las empresas.

En Europa llevamos arrastrando los mismos fantasmas desde hace bastante tiempo: tipos de interés negativos, falta de unión fiscal y bancaria, incremento delirante del endeudamiento de los estados (y no sólo de los PIGs), y por supuesto, el contagio comercial y ecónomico que traerá el Brexit.

Por último, a nivel nacional, las cifras de paro siguen sin mejorar, y el deterioro económico-social continúa. Además, el endeudamiento público sigue subiendo, y es muy posible que veamos en el futuro una súbida de impuestos (independientemente del partido o partidos que logren formar gobierno).

Todo esto afecta directamente a la demanda interna, a nuestra renta y a la capacidad de consumo, y por tanto afectan a nuestro volumen de negocio. ¿Cómo nos defendemos entonces de estas amenazas y logramos convertirlas en oportunidades que hagan crecer nuestro negocio?

Nosotros pensamos que, simplemente, hay que aprender a “HACER LAS COSAS MEJOR”, y en esta serie de tres posts te explicamos cómo.

  1. Empezando A Hacer Las Cosas Mejor
  2. La Estrategia de Caja.
  3. Necesitamos Tamaño.

1ª parte: Empezando a Hacer las cosas mejor

Frente a estas circunstancias a nivel nacional e internacional, es más importante que nunca que pensemos ennuestra marca y reputación. Ya no podemos competir en el low-cost, tenemos que pensar en conseguir productos distintos y diferenciables.

Hay una serie de medidas hasta cierto punto asumidas en todas las organizaciones empresariales moderna:

  • Reducir costes, mejorar procesos y analizar rentabilidades de clientes y productos.
  • Crear y mantener buenos equipos de personas que estén vinculadas con la empresa. Crear una buena comunicación interna para conseguir la participación de toda la cadena.
  • Utilizar las nuevas tecnologías por obtener información necesaria que nos permita tomar decisiones correctas, a coste razonable.
  • Comprobar nuestro entorno para adelantarnos a los cambios y gustos de nuestro cliente.

Hemos ido superando los antiguos modelos y estamos siendo más competitivos, poco a poco nos vamos “profesionalizando”. Pero también nuestros competidores lo han hecho ynecesitamos buscar el “hueco” de nuestra diferenciación.

Philip Kotler afirma:                                                                                                                                               “Quien tiene buena reputación sigue haciendo más de lo mismo, por inercia. Al final sólo una crisis o una pérdida de cuota le hace examinar qué ocurre de verdad”.

Las empresas necesitan transformarse para afrontar los nuevos retos, y sin embargo algunas actitudes no contribuyen a ello. Son las que tenemos que percibir cuanto antes, yfrenarlas lo más pronto posible.

  • Agenda empresarial excesivamente enfocada en el día a día. Pensar poco en el medio-largo plazo.
  • Cierta autocomplacencia y falta de autocrítica que limita la capacidad de reacción, y la interpretación de la realidad.
  • Planteamientos empresariales demasiado continuistas. Aversión hacia el error y lo desconocido. Poca experimentación.
  • El individualismo como freno a la cooperación, limitando por tanto las perspectivas de tamaño empresarial, con exceso de personalismo en la gestión. Escasa apertura a perspectivas críticas y diversas.
  • Las oportunidades se analizan con poco rigor. Se simplifica o precipita el análisis a favor de la acción, lo que lleva a no tomar buenas decisiones. Condicionar/precipitar los análisis por creencias o prejuicios.
  • Falta de contraste (con internos y/o externos) de las posibles iniciativas estratégicas.

En el siguiente artículo de nuestra serie, hablaremos de La Estrategia de Caja y cómo debemos controlarla al milímetro para llevar nuestra empresa al éxito.

 

 

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